SEPTIMEBRE 1 2026

48 horas en Villa de Leyva: un fin de semana que vas a querer repetir

Dos días. Una maleta pequeña. Y suficientes planes para sentir que saliste de la rutina sin necesitar una semana de vacaciones.

Villa de Leyva tiene algo que la hace perfecta para una escapada corta: puedes pasar de caminar por calles empedradas a probar una copa de vino, descubrir paisajes inesperados, comer muy bien y terminar el día alrededor de una fogata.

Si estás pensando en escaparte un fin de semana, guarda esta guía. Estas son nuestras 48 horas ideales en Villa de Leyva.

Viernes: llegar y entrar en modo fin de semana

El primer consejo es simple: no esperes hasta el sábado para empezar el viaje.

Si puedes salir de Bogotá el viernes, hazlo.

La idea es llegar a Villa de Leyva, hacer check-in, dejar la maleta y sentir que el fin de semana ya empezó.

Después de varias horas de carretera, probablemente no necesitas una gran actividad. Puedes empezar con una caminata por el centro histórico, conocer la Plaza Mayor y escoger alguno de los cafés o restaurantes que encuentres alrededor.

La Plaza Mayor es el corazón de Villa de Leyva y está rodeada de arquitectura colonial, cafés, restaurantes y pequeños espacios que vale la pena descubrir caminando.

Después, vuelve al hotel.

Una copa de vino, una conversación larga o una fogata pueden ser suficientes para cerrar la primera noche.

Mañana empieza la aventura.

Sábado en la mañana: cambia las calles por naturaleza

Después del desayuno, sal del centro histórico.

A pocos kilómetros de Villa de Leyva están los Pozos Azules, uno de los paisajes más particulares de la zona: reservorios de agua cuyos tonos azulados contrastan con el terreno semidesértico que los rodea.

Es uno de esos lugares que vale la pena conocer al menos una vez.

Puedes recorrer la zona caminando y aprovechar la mañana para descubrir una cara completamente distinta de Villa de Leyva.

¿Prefieres otra experiencia?

También puedes cambiar este plan por una caminata, un recorrido a caballo o alguno de los atractivos naturales y paleontológicos de los alrededores.

La regla para estas 48 horas es sencilla: escoge lo que realmente te provoque hacer.

Sábado en la tarde: comer también hace parte del viaje

Después de una mañana explorando, vuelve hacia Villa de Leyva con hambre.

Aquí no necesitas comer rápido para alcanzar el siguiente punto del itinerario.

Busca un restaurante que te llame la atención, pide algo que normalmente no pedirías y quédate un rato.

Villa de Leyva tiene una oferta gastronómica amplia, desde cocina boyacense hasta restaurantes de autor, cafés y propuestas internacionales.

Después del almuerzo, camina.

Piérdete un poco por las calles del centro, entra a una tienda, descubre un café o simplemente encuentra un lugar para sentarte.

No todos los buenos momentos del viaje necesitan aparecer en Google Maps.

¿Una tarde de vino? Sí, también estás en tierra de viñedos

Si quieres agregar una experiencia diferente al fin de semana, puedes reservar parte de la tarde para conocer la cultura del vino de la región.

En los alrededores de Villa de Leyva existen viñedos donde es posible conocer el proceso de producción y participar en experiencias alrededor del vino.

Es un buen cambio de escenario después de recorrer el pueblo y una manera distinta de descubrir Boyacá.

¿No eres de vino?

No pasa nada.

Puedes cambiarlo por más naturaleza, una visita cultural o simplemente regresar temprano al hotel.

Estas son tus 48 horas, no una lista de pendientes.

Sábado en la noche: esta vez, quédate

No todas las noches en Villa de Leyva tienen que terminar en el centro.

Después de pasar el día afuera, volver al hotel también puede ser un plan.

Este es el momento para disfrutar los espacios que elegiste cuando reservaste.

Una fogata.

Una copa de vino.

Mirar las estrellas.

Una conversación que se alarga.

O simplemente irte a dormir temprano en una habitación que te provoque quedarte.

Las escapadas creativas en Villa de Leyva también pueden tener estos momentos: experiencias sencillas que cambian por completo la sensación del viaje.

Domingo: todavía queda una buena mañana

No empieces el domingo pensando en el regreso.

Todavía tienes tiempo.

Desayuna sin afán y aprovecha la mañana para hacer aquello que quedó pendiente.

Puedes volver al centro por un café, comprar algo para llevar a casa o simplemente disfrutar un poco más del lugar donde te hospedaste.

En Hotel 1572 · El Origen, por ejemplo, puedes subir a nuestra torre mirador y observar Villa de Leyva desde otra perspectiva antes de empezar el camino de regreso.

Después, un último almuerzo y carretera.

Fin del viaje.

¿Entonces sí alcanzan 48 horas en Villa de Leyva?

Sí.

Para caminar por el pueblo.

Conocer un paisaje diferente.

Comer bien.

Probar vino.

Descansar.

Descubrir.

Y quedarte con suficientes cosas pendientes como para querer volver.

En Hotel 1572 · El Origen queremos que el hotel también haga parte de esas 48 horas. Puedes conocer nuestras habitaciones y explorar nuestros planes y experiencias para construir un fin de semana a tu manera.

Ahora solo falta escoger la fecha.

Villa de Leyva se encarga del resto.

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